Envio gratis 35€
Envío gratis 35€*
Excelente 4.82/5.00
Excelente 4.82/5.00
Entrega 24h (L. a V)
Entrega 24h (L a V)

Cómo mantener nuestro cerebro joven

Sobra decir que el cerebro es una parte vital de nuestro organismo ya que es “el centro de control” del cuerpo. Si nuestro cerebro falla, nosotros fallamos, por eso es necesario tenerlo en cuenta porque muchas veces nos olvidamos de él y cuando queremos reaccionar ya se ha producido algún daño.

Alimentar el cerebro no es complicado, por suerte para él existen muchos alimentos que le sirven de utilidad, aunque también existen otros que no lo son tanto y que comentaremos mas abajo.

¿Qué alimentos son buenos para el cerebro?

Comenzaremos diciendo que existen una serie de nutrientes que según investigaciones permiten que el cerebro tenga un desempeño óptimo en sus labores cotidianas, estos son:

Fósforo: Este nutriente es conocido como el “alimento del cerebro” junto a la glucosa, su importancia radica en que es un ingrediente indispensable para generar ATP (adenosin trifosfato) que son unas moléculas capaces de almacenar energía y de las ge se nutre el cerebro, que hemos de recordar está trabajando todo el día incluso cuando dormimos. Por suerte para todos, el fósforo se encuentra en muchos alimentos, abundando especialmente en los productos lácteos, plátano, cereales integrales, levadura de cerveza, cacao, verduras de hoja verde (en especial la alcachofa, apio, perejil, repollo…), legumbres secas (judías blancas, garbanzos, lentejas…), frutos secos (almendras, cacahuetes, nueces…), la yema del huevo, pescado, patata y carne de aves.

Selenio: Otro de los nutrientes esenciales para el cerebro es el selenio ya que se ha demostrado que reduce el deterioro cognitivo de las personas mayores, mejora el estado de ánimo y disminuye la ansiedad, hostilidad, confusión mental y la depresión. El selenio abunda en pescados, ostras, cereales integrales, germen de trigo, huevos, champiñones y alguna verdura (ajo, brócoli y zanahorias).

Zinc: La mayor concentración de zinc en el cerebro se encuentra en la zona del hipocampo, dedicada al aprendizaje y la memoria, por ello es muy importante que este nutriente no nos falte. Podemos encontrarlo fácilmente en mariscos, carne, yema del huevo, pan integral, cereales, levadura de cerveza, nueces, champiñones y algunas verduras (brócoli, espinacas y judías).

Vitamina E: Esta vitamina es un potente antioxidante que ayuda a proteger las células del cerebro ante daños de largo plazo. Una dieta rica en vitamina E puede retrasar el avance del Alzheimer por ejemplo, o incluso llegar a prevenirla. La vitamina E se encuentra especialmente en los aceites de germen de trigo y de girasol, así como en el aceite de oliva y maíz.. También se puede encontrar en almendras, avellanas, nueces, pistachos, pimiento verde, espárragos, espinacas, acelgas, tomates y vegetales de hoja verde.

Si bien es cierto que estos son los nutrientes más importantes, cabe señalar que existen otros como los complejos de vitamina B, ácido fólico, ácido omega 3 y otros antioxidantes.

¿Qué sustancias NO son buenas para el cerebro?

No es difícil saber que sustancias no son buenos para el cerebro, estamos seguros de que a estas alturas todos sabemos cuales son pero seguimos consumiéndolos. Es importante no excederse dado que todo en exceso es perjudicial y alguna de las sustancias pueden llegar a provocar serios daños cerebrales:

Drogas: Sin duda alguna esta es la peor sustancia para el cerebro, no vamos a decir mucho más porque por todos es sabido que pueden causar graves trastornos y enfermedades cerebrales hasta tal punto que estos pueden llegar a ser irreversibles, por lo que sólo un consejo: NO CONSUMIR DROGAS.

Tabaco: Si bien esta es una droga legal, no es el mejor aliado para tener un cerebro sano. Un estudio publicado en la revista Biological Psychiatry revela que las personas fumadoras sufren un adelgazamiento de la corteza orbitofrontal que ha sido relacionada con el envejecimiento y la reducción de la inteligencia.

Alcohol: El alcohol en exceso es otra de las sustancias legales que no ayuda al cerebro sino todo lo contrario. El alcohol altera la acción de los neurotransmisores y modifica su estructura y función que nos lleva a una disminución de la alerta, retraso de los reflejos, cambios en la visión y pérdida de coordinación muscular. También provoca una pérdida progresiva de la memoria y otras capacidades mentales, así como trastornos del sueño. En fases avanzadas puede causar alteraciones mentales serias y daño cerebral irreversible.

Además de las sustancias mencionadas, existen algunos alimentos que nuestro cerebro no agradece como el exceso de grasas en las dietas, una dieta baja en proteínas o alimentos que contienen gran cantidad de sacarina y glutamato monosódico.

Para finalizar este artículo, concluir que no solo de alimento vive el cerebro. Si bien este no es un músculo, ha de ser ejercitado como si lo fuera ya que por defecto es “perezoso” y necesita ser estimulado para no perder ninguna de sus funcionalidades. Algunos de los ejercicios consisten en realizar tareas que nos hagan pensar, leer, meditación, ejercicio físico y fomentar las relaciones sociales.

Alicia Navas
Fundadora de El Búho Verde, trabaja con los laboratorios de complementos alimenticios para traerte los productos naturales con las fórmulas más efectivas. Su misión también consiste en mantener una comunicación directa y fluida para asegurar el mejor servicio a los clientes de El Búho Verde.