tratamientos naturales contra la helicobacter pylori

La Helicobacter pylori es una bacteria que está presente en casi el 70% de la población mundial, aunque la mayoría de estas personas no sufren sus síntomas, y de hecho ignoran que la tienen. Sin embargo, esta bacteria está detrás de muchas enfermedades del aparato digestivo, como úlceras pépticas (que aparecen en el estómago o en el duodeno),  gastritis e incluso aumenta el riesgo de cáncer de estómago considerablemente. Aunque existen tratamientos convencionales para tratar esta infección, podemos encontrar tratamientos naturales dentro del mundo de la fitoterapia. En esta guía te explicamos qué es la H. pylory y como tratarla de manera natural.

¿Qué es la Helicobacter pylori?

La Helicobacter pylori es una bacteria de forma helicoidal que se fija en las mucosas, la capa que protege los tejidos del estómago y el duodeno (parte del intestino delgado que sigue al estómago). Esta bacteria produce una toxina causante de inflamación que daña las células epitetiales. Como consecuencia, se puede formar una úlcera en el sistema digestivo (1). De hecho la H. pylori está detrás del 90% de las úlceras de duodeno (las que aparecen en el intestino delgado) y hasta el 80% de las úlceras en el estómago (2).

Guía sobre los mejores probióticos

  • Gastritis por helicobacter pylori

La H. pylori también está involucrada en la aparición de gastritis. La gastritis es una enfermedad que se da cuando el revestimiento del estómago o mucosa gástrica está inflamado o incluso erosionado (3). Existen varios tipos de gastritis, como por ejemplo la gastritis aguda, de carácter puntual, y la gastritis crónica.

Una de las causas más comunes de la gastritis,  es la Helicobacter pylori, que se asienta en las mucosas. Es posible reducir la aparición de gastritis previniendo una infección de H. pylori, aunque al no estar claro cómo se propaga esta bacteria, prevenir no es tarea sencilla. De todas maneras, existen medidas básicas como lavarse las manos y mantener la higiene a la hora de manipular y cocinar los alimentos. Beber agua de fuentes seguras y limpias también es importante, aunque en países poco desarrollados puede ser más complicado.

  • Síntomas de Helicobacter pylori

Como hemos visto, aunque aproximadamente más de la mitad de las personas puedan estar infectadas, es posible que no sufran ningún síntoma. En otras ocasiones, la H. pylori se manifiesta de las siguientes formas: sensación de hinchazón, eruptos, náuseas y vómitos (incluso con sangre), molestias abdominales, dolor abdominal, fatiga, acidez, diarrea, anemia y pérdida de apetito.

Remedios naturales para tratar la Helicobacter Pylori

En la actualidad, existen tratamientos convencionales para tratar la H. pylori, que suelen combinar varios antibióticos para destruir la bacteria, y medicamentos para reducir la secreción de los ácidos gástricos, como el omeoprazol.  

Por desgracia, la resistencia a los antibióticos va en aumento, lo que hace que la mayoría de estas terapias no resulten eficaces a la hora de erradicar la H. pylori. Además, si tenemos en cuenta los costes y la dificultad de acceso a esta medicación para muchas personas, la búsqueda de un tratamiento natural contra la H. pylori, está más que justificada. (4)

Afortunadamente, existen opciones naturales para tratar la H. pylori, que cada vez se están estudiando más para avalar sus propiedades.

  • Probióticos para combatirla 

Como hemos visto, la H. pylori es una bacteria dañina para nuestro sistema digestivo, por lo que asegurando un correcto aporte de bacterias “buenas”, se puede ayudar a combatir de manera natural esta infección. Existen varias cepas de probióticos recomendadas para diferentes condiciones, siendo Lactobacillus fermentum, Lactobacillus casei y Lactobacillus brevis las cepas de probióticos específicas para combatir la  H. pylori, según las investigaciones realizadas al respecto. (5), (6), (7)

Hay que tener en cuenta que cuando se sigue un tratamiento a base de antibióticos, a veces éstos no logran acabar con la H. pylori, pero además erradican las bacterias beneficiosas que viven en nuestro sistema digestivo, y que son tan importantes para nuestra salud. Por eso, una suplementación a base de probióticos puede ser recomendable para evitar consecuencias negativas en nuestra flora intestinal. Así lo prueba un estudio realizado en 2017, en el que se concluye que complementando el tratamiento de antibióticos con probióticos, se aumentan las posibilidades de erradicar la H. pylori y se reducen los efectos negativos que éstos puedan tener en el aparato gastrointestinal. (8)

  • Comino negro (Nigella sativa)

semillas de comino negroEl comino negro, la semilla madura de la planta Nigella Sativa, tiene numerosas propiedades, y una de ellas es la de combatir la infección provocada por la H. pylori. En los últimos años se han realizado algunos avances en investigación, con un estudio realizado en 2010 que concluye cómo las semillas del comino negro tienen eficacia clínica contra la H. pylori. En él se detalla cómo una terapia de dos gramos diarios de semillas de comino negro molido combinado con omeoprazol, es más efectiva que el tratamiento convencional de medicamentos inhibidores de ácido junto con antibióticos, llamada “triple terapia” (9). Además de sus propiedades antivíricas y antibacterianas, esta especia tiene multitud de propiedades muy interesantes. Usada durante miles de años en diferentes civilizaciones, como en el antiguo Egipto y la Grecia clásica, el comino negro es un potente antioxidante, y contrarresta los efectos del estrés oxidativo. También presenta beneficios para el sistema nervioso, es útil en diferentes trastornos del sistema cardiovascular y es eficaz en enfermedades autoinmunes e inflamatorias, entre otros beneficios (10).

  • ¿Cómo tomar comino negro?

Siempre que se decide tomar un complemento alimenticio a base de plantas, es importante comprobar el origen del mismo, y su procedencia. En el caso del comino negro hay que asegurarse que procede de la planta Nigella Sativa. Se puede encontrar en polvo, en grano o en aceite, obtenido por presión en frío, y aceite esencial. En el caso de este último, hay que recordar que los aceites esenciales son muy potentes, y hay que tener cuidado de no ingerirlos directamente, y consultar a un experto en aromaterapia si fuera necesario.

  • Brotes de brócoli o brécol contra la H. pylori

Los brotes de brécol, son frescos y tienen pocos días de vida. Su poder reside en su contenido en una sustancia llamada sulforafano, rica en antioxidantes y con poder detoxificador. Estos brotes contienen una mayor concentración de este compuesto que la planta madura. Una investigación realizada en 2009 con 50 pacientes y publicada en la revista Cancer Prevention Research (11),  quiso evaluar la eficacia de los brotes de brécol como tratamiento natural de la H. pylori. Los pacientes a los que se le suministraron los brotes de brócoli durante dos meses, mostraron un descenso de la bacteria del 40% y de la inflamación que ésta provoca en el estómago, en comparación con los que no los recibieron.  Este estudio también sugiere que, aunque los brotes de brécol son eficaces para evitar la colonización de la bacteria y su propagación, no consigue erradicarla completamente. Sin embargo, al reducir la infección y la inflamación en las paredes estomacales, se reduciría también la aparición de úlceras y gastritis.

Además, parece que el sulforafano también es útil para proteger contra los daños gastrointestinales causados por los AINE (medicamentos antiinflamatorios no esteroides), de los que cada vez se están viendo más efectos secundarios, especialmente en el tracto digestivo.

  • El Té Verde (Camellia sinensis)

El té verde es una bebida popular originaria de Asia, que se ha ganado su hueco también en los países occidentales. Procedente de las hojas de la Camellia sinensis, lleva siendo objeto de estudio durante varios años.

té verde gran antioxidante

Usado de manera tradicional por sus propiedades digestivas y detoxificantes, recientemente los investigadores se han centrado en la capacidad del té verde para erradicar agentes infecciosos, además de su papel en la prevención de infecciones. Esto es gracias a los componentes del té verde, llama

dos catequinas, que presentan propiedades antimicrobianas, además de antioxidantes y antivíricas. Por eso, no es de extrañar que el té verde pueda inhibir el crecimiento de la Helicobacter pylori. Esto se ha observado en algunos estudios realizados in vitro e in vivo, concluyendo además que el té verde puede prevenir la inflamación de la mucosa gástrica antes de ser infectado por la bacteria, y que  puede usarse como prevención de la gastritis provocada por la H. pylori (12).

  • El ajo, un antibiótico natural

El ajo es considerado tradicionalmente como un “antibiótico natural”, además de que tiene propiedades antiinflamatorias, y beneficios para el sistema cardiovascular.

Por eso, un estudio de 2016  (13) se centró en evaluar su capacidad para combatir la H. pylori, con resultados positivos, ya que los pacientes que consumieron dos dientes de ajo al día, en la comida y cena, vieron una considerable reducción de la H. pylori.

Ajo antibiótico naturalEstas conclusiones indican que el ajo tiene efectos antibacterianos que ayudan a destruir la H. pylori presente en el estómago. Además, si tenemos en cuenta que la resistencia a los antibióticos es uno de los principales desafíos en la terapia convencional contra esta bacteria, la búsqueda de nuevos tratamientos naturales, sin efectos secundarios y accesibles a todo el mundo, son siempre buenas noticias.

A veces,  el olor del ajo puede suponer un problema. También, es posible que aunque te encante su sabor y olor, éste se repita en el estómago. Estas personas, pueden beneficiarse especialmente del Ajo Negro, que ha sido sometido a un proceso de fermentación completamente natural. Esto hace que tenga un sabor dulce y agradable, y además aumenta las propiedades antioxidantes del ajo blanco.

  • El Propóleo o Própolis

Y hablando de “antibióticos naturales” el própolis o propóleo, no puede faltar en nuestra lista. Esta resina es producida por las abejas, que la usan para proteger sus celdas de bacterias y hongos. Contiene cerca de 300 sustancias bioactivas naturales, entre las que se incluyen aminoácidos, polifenoles y cumarinas.

Con una importante función inmunoestimulante, se utiliza sobre todo para ayudar a nuestras defensas. Además, sus indicaciones antivíricas, antifúngicas y antibacterianas, han situado al própolis como una importante alternativa natural en el tratamiento de la H. pylori. Así, varios estudios muestran cómo el extracto de propóleo, inhibe el crecimiento de la H. pylori, gracias a su contenido en compuestos fenólicos (14).

  • Rabo de Gato (Sideritis tragoriganum Lag)

Esta planta se utiliza para trastornos estomacales y crece en el levante español. Tiene grandes propiedades antiinflamatorias, digestivas, antiespasmódicas, antibacterianas y cicatrizantes, entre muchas otras. Por eso, no es de extrañar que esté indicada para casos de gastritis, úlceras gástricas y de duodeno, y espasmos gastrointestinales. Se suele tomar en infusión, tres veces al día, dejándola reposar durante diez minutos. También se puede encontrar el extracto líquido de la planta.

  • Arándanos (Vaccinium macrocarpon)

Estudios demuestran cómo al beber zumo de arándano se reduce la infección causada por la H. pylori. Estas bayas que crecen en América del Norte, se utilizan comúnmente para combatir las infecciones del tracto urinario como la cistitis,  pero además su contenido en polisacáridos impiden la adhesión de la H. pylori a la mucosa gástrica (15). Ricos en Vitamina C, constituyen también un potente antioxidante.

  • Jengibre (Zingiber officinale)

La raíz de jengibre se usa tradicionalmente para ayudar en trastornos gastrointestinales, desde inflamación del estómago, úlceras pépticas y dispepsia (16). De hecho es uno de los remedios naturales más usados cuando por ejemplo se sienten náuseas o mareos.

jengibre h.pyloriUn estudio descubrió que el extracto líquido de jengibre protege la mucosa gástrica de las lesiones inducidas por el estrés, y su componente en fenoles inhibe el crecimiento de la H. pylory. El jengibre produce acción antioxidante que protege de los daños gástricos originados por el estrés oxidativo (17). 

El jengibre se puede encontrar de muchas maneras. En El Búho Verde nos gusta en infusión, ya que aporta un efecto calmante y reconfortante desde el interior, que es muy agradable sobre todo en los meses más fríos.

Conclusión

La Helicobacter pylori es una bacteria muy común en todo el mundo, aunque muchas personas ni siquiera saben que la tienen. Además, cuando sus síntomas sí aparecen, es fácil confundir estas señales con las de cualquier otro trastorno digestivo.Por eso, cuando se sospecha que se puede estar infectado, lo primero es realizarse las pruebas necesarias, para así poder elegir el tratamiento más conveniente.


Advertencias

  • Los complementos alimenticios no sustituyen a una dieta equilibrada, variada y suficiente.
  • Desde El Búho Verde recomendamos que lleves una alimentación sana y un estilo de vida saludable y que consultes siempre con un profesional de la salud antes de tomar complementos alimenticios.
  • Las dosis de cada uno de los complementos deben ser personalizadas en función de parámetros como el estado nutricional de base, las carencias nutricionales personales, las enfermedades o síntomas de cada individuo, su edad, sexo y situación fisiológica, entre otros. Respeta siempre las dosis marcadas en el envase del producto, salvo indicación específica del profesional de la salud.

Fuentes utilizadas en el artículo:

(1) https://www.rxlist.com/helicobacter_pylori/article.htm
(2) https://www.cdc.gov/ulcer/files/hpfacts.PDF
(3) http://www.niddk.nih.gov/health-information/health-topics/digestive-diseases/gastritis/Pages/facts.aspx#eating
(4) https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/antibiotic-resistance
(5) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26691482
(6) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Lactobacillus+brevis%2C+pylori
(7) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27834106
(8) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27824431?tool=MedlinePlus&_ga=1.97198492.2001458232.1488926840
(9) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3003218/
(10) https://www.dsalud.com/reportaje/propiedades-terapeuticas-contrastadas-del-comino-negro/
(11) http://cancerpreventionresearch.aacrjournals.org/content/2/4/353
(12) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19157800
(13) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27761418
(14) https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006291X13006529?via%3Dihub
(15) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11118911
(16) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4848239/#B51
(17) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4848239/#B28