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Nuestro organismo  abarca un amplio espacio compuesto por multitud  de células, órganos y tejidos, que necesitan un aporte constante de nutrientes y oxígeno. Una sola bomba, hace que a cada célula y tejido les llegue cuanto necesitan, así como un sistema de “tuberías” que distribuyen estos nutrientes. Hablamos del corazón y de toda la red de venas, arterias y capilares. Conseguir que este sistema funcione, depende en parte de nuestra genética, pero sobre todo de nuestra alimentación, el estilo de vida y la actividad física que realicemos. Para conseguir una buena salud de nuestro sistema cardiovascular o simplemente si queremos prevenir posibles afecciones del mismo, podemos usar complementos alimenticios que nos ayuden a reforzarlo. Desde El Búho Verde te recomendamos a continuación qué complementos puedes aportar a tu vida diaria para conseguir un corazón fuerte y en forma. También puedes consultar la Guía sobre el sistema circulatorio periférico y los remedios naturales para la circulación, que es otra parte fundamental del sistema cardiovascular, o ir directamente a nuestra tienda online para ver los productos naturales que tenemos para el sistema cardiovascular.

Productos naturales para el colesterol y el corazón; Omega 3, Omega 6 y Omega 9

Aunque durante mucho tiempo se ha hecho hincapié del peligro de las grasas y se llegó a plantear que debíamos reducirlas al máximo en la dieta, en los últimos años se han descubierto que algunas de ellas no sólo no son tan perjudiciales, sino que son necesarias e incluso imprescindibles para una buena salud de nuestro corazón. Alimentos como los pescados azules, los frutos secos o las semillas de  linaza o de chía, son buena fuente de este tipo de grasas. A continuación te hablamos de ellas, de sus beneficios y aporte y te recomendamos qué complementos no deben faltar en tu día a día.

Omega 3 (Ácido linolénico)

Los ácidos grasos poliinsaturados de la familia omega 3, son ácidos grasos esenciales (no los puede sintetizar el cuerpo humano), que se encuentran en alta proporción en el tejido de ciertos pescados (principalmente pescado azul) y en algunas fuentes vegetales como el aceite de lino, el aceite de cártamo o las nueces. Los principales ácidos grasos omega 3 desde el punto de vista nutricional son el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentanoico (EPA) y el ácido docosahexanoico (DHA).

Ya en 2003, la FAO y la OMS (Organización Mundial de la Salud), recomendaron en un documento técnico a nivel mundial la ingesta de ácidos grasos esenciales EPA y DHA, concluyendo que las evidencias científicas de estos ácidos grasos esenciales eran de suficiente peso como para recomendarlos en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Entre los principales  beneficios a los que se asocia el  consumo de Omega 3 encontraríamos: (1)

  • Disminución en la respuesta de procesos inflamatorios
  • Disminución en la tasa de LDL colesterol  y triglicéridos.
  • Reduciría la coagulación excesiva (efecto sobre la hemostasia), reduciendo la posible formación de trombos.
  • Efecto antiarritmogénico, reduciendo la arritmia ventricular, y produciendo una disminución de la frecuencia cardíaca tras el ejercicio.

¿Qué complemento de Omega 3 escoger?

Los expertos recomiendan la ingesta diaria de mínimo 250 mg de ácidos grasos omega 3 al día para la prevención cardiovascular, combinando el EPA y el DHA.

También se recomienda que las dosis no superen los 3 gramos de Omega 3 al día y que busquemos complementos que trabajan con aceites de pescados de “agua fría” ya que cuanto menor es la temperatura del agua, mayor cantidad de esta grasa cardiosaludable desarrollan los peces, para protegerse del frío. Otra buena opción son los complementos a base de aceite de krill (un tipo de crustáceo muy rico en Omega 3) o incluso, para personas vegetarianas, decantarnos por los complementos a base de aceites vegetales de semillas o incluso de algunos tipos de algas.

El consumo diario de estos ácidos grasos poliinsaturados, y la práctica de un estilo de vida saludable, puede ayudarnos a tener una buena salud cardiovascular y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Omega 3 para niños

Existen también complementos alimenticios a base de Omega 3 para niños a partir de los 4-6 años. Aunque su indicación evidentemente no es la prevención de enfermedades cardiovasculares, es importante para el correcto desarrollo cognitivo y cerebral de los más pequeños de la casa.

Omega 6 (Ácido linoleico)

Otro tipo de ácido graso esencial  poliinsaturado, que al igual que los omega 3 nuestro cuerpo no puede sintetizar, y debemos aportar a través de la dieta. Existen también diferentes tipos de omega 6: el ácido gamma linoleico (GLA), el ácido dihomo-gamma linoleico (PGLA) y el ácido araquidónico (AA).

La principal fuente de éstos ácidos grasos esenciales son los aceites de semillas (maíz, girasol…) y los frutos secos como almendras o avellanas.

Entre las propiedades del Omega 6 encontramos que regulan los procesos de inflamación  a través de la formación de las prostaglandinas, y asimismo resulta beneficioso en la reducción de los niveles de triglicéridos y colesterol sanguíneos, impidiendo también la agregación plaquetaria (2)

Omega 3 y Omega 6 son dos ácidos grasos  de vital importancia para nuestra salud cardiovascular, pero debe respetarse sobre todo un equilibrio en el consumo de ambos, ya que son absorbidos por los mismos receptores, por lo que compiten entre ellos. Un elevado consumo de uno de ellos puede disminuir la absorción del otro, provocando un gran desequilibrio que  puede conllevar toda una serie de trastornos.

Para entendernos, la recomendación es tomar entre 2-4 veces más de Omega 6 que de Omega 3 en la dieta, según recomendaciones de la OMS/FAO, lo que encontrarás representado como Omega 6/Omega 3 en proporción 4:1 o 2:1. Pero la triste realidad es que nuestra alimentación actual sitúa esta proporción en 10:1 e incluso hasta en 20:1 por lo que parece que en la mayoría de los casos lo ideal es tomar Omega 3 y no tanto Omega 6 a través de los complementos  alimenticios ya que la dieta actual es rica en estos últimos.

Omega 9 (Ácido oleico)

Son otro tipo de ácidos grasos del tipo monoinsaturados (en este caso no esencial), conocido también como ácido oleico. Proviene sobre todo del aceite de oliva y, en menor medida, del aguacate.

Se ha demostrado igualmente que un consumo de estos ácidos grasos, aumenta los niveles de colesterol HDL (el llamado “colesterol bueno”), y ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL (el llamado colesterol “malo”), por lo tanto facilitaría la eliminación de depósitos de colesterol  en las paredes arteriales, reduciendo el riesgo de padecer aterosclerosis

Levadura roja de arroz (Monascus  purpureus)

Producto obtenido a partir de una levadura (Monascus purpureus) que crece  sobre el cereal  del arroz. Ya en la antigua farmacopea china, se utilizaba esta levadura para aliviar problemas digestivos y circulatorios.

Tiene como principios activos unos compuestos denominados monacolinas, que son sustancias que inhiben la síntesis de colesterol. Una de estas sustancias, la monacolina K, tiene un efecto inhibidor de la HMG- CoA reductasa, conocida también como lovastatina (3)

La EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria), ha aprobado una alegación relativa al uso de esta sustancia, aceptando como  alegación  que “la monacolina K contenida en la levadura roja de arroz, contribuye al mantenimiento de las concentraciones normales de colesterol sanguíneo” (4)

¿Qué complemento escoger?

Según  diferentes estudios la  dosis  efectiva de monacolina K  administrada a sujetos con hipercolesterolemia sería de 10 mg/día por lo que te recomendamos que busques complementos con esta dosificación.

Asimismo, según la SEDCA (Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación), se recomienda modificaciones en el estilo de vida, con una dieta adecuada, baja en grasas saturadas y con un suficiente aporte de fibra, actividad física habitual y la ingestión de suplementos de levadura roja de arroz para promover la salud cardiovascular, reduciendo el colesterol total y el LDL colesterol.

Productos naturales para la tensión arterial

Actualmente más de un tercio de la población española  padece hipertensión, y la probabilidad de presentarla  va aumentando con la edad. El sedentarismo, la mala alimentación o el estrés, son algunos de los factores que  más influyen en su aparición. Incluir una actividad física diaria, que también nos sirva para relajar nuestra mente, así como un mayor consumo de frutas y verduras son algunos de los hábitos que podemos incluir para evitarla. Desde El Búho Verde también te recomendamos además una serie de remedios naturales para la tensión que puedes incluir tanto en forma de complementos como en forma de alimentos.

Ajo  (Allium sativum)

Situado su origen en Asia central, China es el primer país productor a nivel mundial. Hoy en día es un producto ampliamente utilizado y base de nuestra gastronomía en toda la cuenca mediterránea. Pertenece a la familia de las liliáceas y la parte más utilizada en gastronomía son los bulbos o cabezas de ajo.

Entre los principios activos del ajo encontramos compuestos azufrados como la alicina y el ajoeno, responsables de su fuerte olor y del sabor picante de este alimento además de sus propiedades medicinales. También contiene sustancias como la quercetina (propiedades antiinflamatorias), y la inulina, que es un tipo de fibra con efecto prebiótico, que ayuda también a mantener unos niveles de glucosa estables en sangre.

Gracias a la presencia de éstos compuestos azufrados el ajo es muy bueno para la tensión, ya que le confieren propiedades antitrombóticas  (evita la formación de coágulos en la sangre), por lo que favorece una sangre más fluida, mejorando la circulación sanguínea y previniendo enfermedades como la arteriosclerosis o la hipertensión arterial (5)

Ajo negro

En los últimos años ha crecido la curiosidad y la investigación en torno al denominado ajo negro, ya que sus cabezas son precisamente del color del carbón, que se obtiene de un exclusivo proceso de fermentación del ajo blanco. Este producto se distingue del ajo común (blanco) por su sabor dulzón y sus características nutricionales con mayor cantidad de antioxidantes. En concreto gana riqueza en alilcisteína, un compuesto fenólico con una doble acción para tu salud, prevención cardiovascular y prevención antioxidante frente a los radicales libres. No lo dudes, en forma de alimento o de complemento alimenticio, el ajo negro se convierte en una buena opción para mejorar la salud general del organismo.

Espino blanco (Crataegus oxiacanta)

El  espino blanco, espino albar o también llamado majuelo, es un arbusto originario de Europa.

Contiene una alta proporción de flavonoides, entre los que cabe destacar los hiperosidos (galactósido de quercetol, saponaretol…), un ramnósido de vitexina, ácidos cafeico y clorogénico y las denominadas “leucoantocianidinas” o “procianidinas”.

La combinación de estas sustancias le confieren su acción  a nivel del sistema cardiovascular, es hipotensor moderado aunque prolongado en el tiempo. Entre las propiedades del espino blanco también encontramos su actividad antiespasmódica lo que provoca una vasodilatación coronaria, que mejora la oxigenación del miocardio. Sobre el corazón también ejerce un efecto bradicardizante (hace más lento el ritmo cardíaco) discreto y cardiotónico.

A nivel nervioso, es un interesante sedante del sistema nervioso simpático, a lo cual quizás se deba también su notable efecto antiespasmódico. El espino albar complementa su actividad cardiaca con un efecto ligeramente diurético, debido a su contenido en purinas, por lo que tradicionalmente se ha venido utilizando como complemento en la prevención de la hipertensión arterial.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA), reconoce su uso tradicional para aliviar síntomas cardiacos temporales (palpitaciones, arritmias…)

La Comisión Europea, aprueba su indicación para la insuficiencia cardíaca de grado II (6)

En nuestro corazón no sólo residen nuestros sentimientos, reside la fuerza y la energía que alimenta incansable al resto de nuestro cuerpo. Desde el Búho Verde, queremos de todo “corazón” que vivas sano  y feliz y por eso hemos seleccionado la mejor gama de productos naturales  que pueden ayudarte  a latir con más fuerza.


ADVERTENCIAS:

  • Los complementos alimenticios no sustituyen a una dieta equilibrada, variada y suficiente.
  • Desde El Búho Verde recomendamos que lleves una alimentación sana y un estilo de vida saludable y que consultes siempre con un profesional de la salud antes de tomar complementos alimenticios.
  • Las dosis de cada uno de los complementos deben ser personalizadas en función de parámetros como el estado nutricional de base, las carencias nutricionales personales, las enfermedades o síntomas de cada individuo, su edad, sexo y situación fisiológica, entre otros. Respeta siempre las dosis marcadas en el envase del producto, salvo indicación específica del profesional de la salud.
Vanessa León García
Vanessa León es graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid. Cuenta con más de 15 años de experiencia en el mundo de la salud, nutrición y seguridad alimentaria. Vanessa colabora con El Búho Verde en la redacción de nuestros contenidos, y actualmente es educadora nutricional en talleres del Ministerio de Agricultura y Alimentación.