Champiñones shiitake_El Búho Verde

La comida asiática, en todas sus variedades y con toda su diversidad, es una de mis favoritas. Últimamente, he comenzado a cocinar en casa los fideos tradicionales japoneses Soba, y así innovar un poco en lo que comemos a diario. Soba en japonés se utiliza para designar al trigo sarraceno o alforfón, y popularmente así se conocen también a los fideos realizados con este cereal. Éstos suelen contener además harina de trigo, pero en menor proporción.

No hay que olvidar que existen diferentes tipos de fideos utilizados en Japón, como los Udon o el Ramen, así que ésta es otra oportunidad para ir experimentando y descubrir los que más te gustan.

El otro ingrediente estrella de esta receta son las setas shiitake, muy populares en Japón y Corea. Estas setas son muy carnosas y sabrosas, y además tienen propiedades beneficiosas para la salud, como la regulación del sistema inmunitario entre otras. Y son perfectas como acompañamiento de cualquier plato. También usaremos algas Wakame, tahini (pasta de sésamo molido), cebolleta, jengibre, panela y salsa de soja.

La receta es sencilla y rápida (se tardan aproximadamente 20 minutos de principio a fin), y es el resultado de investigar y usar la imaginación. Hay que tener en cuenta que ésta no es una sopa de fideos, sino que van a ser salteados en la cazuela o sartén después de haber pasado por la cocción. Sí, lo sé, tengo que comprarme un Wok, pero en mi cazuelita de toda la vida, quedan perfectos.

Todos los ingredientes los compro en el supermercado ecológico Bio c´Bon. Tengo la suerte de que está al lado de mi casa, pero la verdad es que cada vez hay más tiendas y supermercados con este tipo de productos. Si no, pregunta al herbolario de la esquina, que seguro que podrán ayudarte.

Ingredientes para la receta de fideos soba salteados con setas shiitake (dos personas):

  • 1 paquete de fideos Soba de 250 g ó dependiendo del hambre que tengáis
  • 1 cebolleta grande
  • 1 bolsa de setas shiitake, aproximadamente de 200 gramos
  • 2 ó 3 cucharadas de tahini blanco
  • Jengibre (yo lo utilizo en polvo)
  • Salsa de soja
  • Panela
  • Algas Wakame deshidratadas
  • Aceite de oliva

 

Preparación:

Lo primero es poner las algas en agua, para hidratarlas y luego poder añadirlas a la mezcla. Aproximadamente sólo se necesitan unos 20 minutos si  es agua fría, o 5 ó 10 minutos si es templada. Ten en cuenta que al absorber el agua, las algas aumentarán de tamaño considerablemente.

Después, se pone agua a hervir para preparar los fideos Soba. Según las indicaciones del paquete, hay que hervir 2 litros de agua por cada paquete. Luego, echar los fideos con el agua hirviendo y dejarlos durante 5 ó 6 minutos.

Mientras, empiezas a dorar la cebolleta (previamente troceada) en aceite a fuego medio / bajo con aceite de oliva, y empiezas a partir las setas shiitake. Añades las setas a la cebolleta, las mueves un poco y a continuación añades una cucharadita de jengibre y una cucharadita de panela. Hay que tener en cuenta de cara a calcular las cantidades, que las setas irán disminuyendo en la cazuela o sartén que estés utilizando.

Mueves la mezcla y la vas probando, para añadir algún ingrediente si fuera necesario. Esto ya sabemos que depende del gusto de cada uno, y por ejemplo si no te gusta el jengibre, no tienes por qué usarlo.

Cuando los fideos soba estén listos los retiramos de la cocción, y tras escurrirlos debidamente, los añadimos a la mezcla de cebolleta, setas shiitake y el resto de ingredientes. Añadimos la salsa de soja.

Nos aseguramos de que esté todo bien mezclado, y a continuación añadimos las algas wakame, que como recordaremos las habíamos puesto en agua.

Por último añadimos dos cucharaditas de tahini y lo movemos todo bien para que se mezcle. Para los que no estéis familiarizados con el tahini, ésta es una pasta cremosa de sésamo molido. Gracias a sus ingredientes, contiene ácidos grasos y antioxidantes. El tahini le dará un toque de sabor especial al plato y aquí cada uno es libre de jugar con las cantidades. Esta pasta también es un excelente sustituto de la mantequilla, ya que se puede untar sobre pan. Definitivamente me encantan los ingredientes que son versátiles y que se pueden usar de muchas formas.

Y ya está, ya tenemos preparado un plato reconfortante y sabroso, con ingredientes que seguramente no utilices muy a menudo, pero ya sabes que “en la variedad está el gusto”, y en la cocina es fundamental ir probando ingredientes nuevos y saludables.

No tengo foto del resultado final porque cuando terminé de cocinar no pude esperar a comérmelos. Pero prometo foto para la próxima vez que los cocine, que será dentro de poco ¡prometido!

Espero que la probéis y que os guste el resultado 🙂