Guía sobre la artrosis en El Búho Verde

La artrosis es una enfermedad degenerativa del cartílago, que es el tejido que actúa como almohadilla de los huesos en la articulación, evitando que rocen entre ellos. El cartílago tiene la misión fundamental de permitir el movimiento, pero con su degradación se pierde su acción amortiguadora  y comienza a aparecer la fricción entre los huesos. Esto ocasiona diferentes síntomas como pueden ser el dolor, la pérdida de movilidad y flexibilidad en las articulaciones, y hasta deformaciones.

El buen funcionamiento de las articulaciones, depende en gran medida de los condrocitos, que son las células responsables de la producción de cartílago, y de la síntesis de sus elementos constituyentes,  el colágeno y los proteoglicanos. Cuando aparece la artrosis y la inflamación, los condrocitos no pueden llevar a cabo su función regeneradora, e incluso acaban contribuyendo a la degradación del cartílago.

Las causas de la artrosis pueden ser varias, y aunque la edad es un factor importante, la artrosis aparece también en una parte de la población adulta con edades inferiores a 65 años. Por ejemplo, los movimientos repetitivos, la práctica de deportes que puedan dar lugar a traumatismos, las lesiones, el exceso de peso, la genética e incluso el género (las mujeres suelen sufrirla más que los hombres), se deben de tener en cuenta. 

foto guía remedios naturales para la artrosis

¿Existe cura para la artrosis?

Muchas personas se preguntan si la artrosis es reversible o si se puede prevenir. En la actualidad no existe una cura para la artrosis, y aunque se están realizando investigaciones en este ámbito, por el momento los tratamientos convencionales proponen el uso de antiinflamatorios no esteroideos, e infiltraciones de cortisona para mitigar el dolor. La cirugía de colocación de prótesis también es una opción para casos más avanzados, aunque no siempre asegura una mejora de los síntomas.

Con la edad, el organismo pierde algunas facultades relacionadas con la reparación de sus tejidos, pero como hemos visto, existen otros factores desencadenantes relacionados con el estilo de vida que se pueden modificar. Además, existen algunas sustancias naturales que pueden ayudar a combatir este proceso degenerativo y mitigar síntomas como el dolor y la inflamación, sin los efectos secundarios de los medicamentos antiinflamatorios:

Tratamientos naturales y complementos para combatir la artrosis

Sulfatos de Glucosamina y Condroitina

La Glucosamina y la Condroitina son dos compuestos naturales que son sintetizados por el organismo a partir de la glucosa sanguínea. La Glucosamina está involucrada en la producción de la molécula encargada de la formación y reparación del cartílago. La Condroitina tiene la función de bloquear la acción de las enzimas que destruyen el cartílago, ayudando a que éste permanezca elástico y flexible.

Existen estudios con resultados relevantes que muestran una reducción del dolor, de la rigidez y la hinchazón en pacientes con artritis. Además, los suplementos de Glucosamina no sólo alivian las artrosis ligeras o moderadas, sino que también ayudan a estabilizar el proceso de degradación del cartílago, bloqueando el avance de la enfermedad (2). Esto se comprobó en un estudio de tres años de duración con placebo, en el que los pacientes a los que se les suministró el Sulfato de Glucosamina mostraron una menor degradación de la articulación.

La dosis diaria recomendada de Glucosamina según los estudios, se sitúa en 1,500 mg para su efectividad, y tiene que ser en sulfato, huyendo de otras formas como los hidrocloruros.

Por otro lado, la Condroitina también cuenta con investigaciones que respaldan su efectividad. Por ejemplo, una revisión de 43 estudios en los que participaron más de 9,000 pacientes, muestra cómo al igual que el Sulfato de Glucosamina, el Sulfato de Condroitina mejora los síntomas de la artrosis y ayuda a detener el avance de la enfermedad (3).

  • Glucosamina y Condroitina, mejor en sinergia

Es recomendable tomar ambos compuestos naturales en combinación para su efectividad. Como hemos comentado, la dosis diaria recomendada de Sulfato de Glucosamina es de 1,500 mg, y la de Condroitina se sitúa entre los 800 mg – 1,200 mg. Ambas sustancias actúan en sinergia y tienen resultados comparables, en el 80% de los casos, a los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos),  al cabo de seis meses de tratamiento y sin sus efectos secundarios. (4).

Colágeno hidrolizado

Desde El Búho Verde hemos cubierto con amplitud los beneficios del colágeno en otras guías y artículos, pero no podía faltar en ésta. El Colágeno hidrolizado (es decir, cuando se ha sometido a un proceso de hidrólisis en el que se “rompen” sus moléculas en péptidos más pequeños para facilitar su asimilación), es una proteína que se encuentra en nuestro organismo de manera natural. De hecho se encuentra en los músculos, articulaciones, dientes, huesos, encías, etc. y aporta densidad y estructura a los tejidos.

La suplementación a base de Colágeno hidrolizado ha empezado a adquirir mayor notoriedad en los últimos años, situándose junto con la Glucosamina y la Condroitina como el complemento alimenticio por excelencia para la salud articular.

Y es que, comienza a haber suficiente evidencia que sostiene que el uso del Colágeno hidrolizado es beneficioso para los pacientes con osteoartritis o artrosis. De hecho, según los estudios publicados, el Colágeno hidrolizado administrado de manera oral se absorbe por el intestino, se acumula en el cartílago y estimula la actividad de los condrocitos en las articulaciones dañadas . Aunque todavía queda camino por recorrer de cara a más investigaciones, sí se ha comprobado que el colágeno hidrolizado mejora el dolor y las funciones articulares en pacientes con osteoartritis (5) (6).

Como con todos los complementos alimenticios, busca productos de alta biodisponibilidad (es decir que sean bien absorbidos por el organismo) y de marcas de calidad.

Ácidos grasos Omega 3 (EPA y DHA)

Los Omega 3 de cadena larga EPA y DHA, que se pueden encontrar por ejemplo en los aceites de pescado, son conocidos por sus numerosos beneficios para la salud del sistema cardiovascular y el control del colesterol. De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria,  reconoce en sus alegaciones de salud, que los EPA y DHA son beneficiosos para la salud del sistema cardiovascular y el control del colesterol, con una dosis diaria mínima de 250 mg. Asimismo, también destacan por su acción antiinflamatoria.

Según parece, los Ácidos Grasos Poliinsaturados tienen un importante rol en la disminución de la degradación del cartílago y en los factores inflamatorios que contribuyen al progreso de la enfermedad (7). También, contribuyen a proteger los ligamentos al estimular la producción de colágeno por el organismo.  Sin duda, queda mucho por descubrir en este ámbito, pero estas primeras conclusiones arrojan luz sobre la importancia de los Omega 3 y nos animan a tomar pescado por lo menos dos veces en semana, o a utilizar suplementos de calidad cuando sea necesario. 

La Vitamina D

La Vitamina D es vital en la salud de los músculos y huesos (8), ya que está involucrada en la producción de proteoglicanos, macromoléculas que junto con el colágeno contribuyen a aportar elasticidad y amortiguación al cartílago.

La principal fuente de Vitamina D es la exposición al sol, y cuando existe una deficiencia pueden surgir problemas de todo tipo, como la aceleración de la artrosis, especialmente de rodilla.

Por eso, es recomendable entre los meses de octubre y abril, tomar suplementos de Vitamina D (cuando la situación particular de cada uno así lo justifique) de aproximadamente 4.000 UI al día.

Antiinflamatorios naturales que ayudan en la artrosis

El Harpagofito (Harpagophytum procumbens)

Esta planta, conocida también como “garra del diablo” debido a la apariencia de su fruto en forma de gancho, es eficaz en el alivio del dolor y de los síntomas de la artrosis. Esto es gracias a sus principios activos, los harpagósidos, presentes en la raíz de la planta. Estos compuestos disminuyen la inflamación y la hinchazón, ayudando en los síntomas y el dolor.

Por eso, el Harpagofito se utiliza como remedio natural en multitud de afecciones, desde osteoesclerosis (rigidez de las arterias), artritis, gota, dolor de espalda, e incluso dolor de cabeza entre otros.

En el caso de la osteoartritis, existen estudios que muestran cómo el Harpagofito ayuda a reducir el dolor causado por esta enfermedad, siendo esta mejoría comparable o superior  a los medicamentos antiinflamatorios, pero con menores efectos secundarios.

Otra investigación relevante quiso comparar la acción de la Diacereína (medicamento convencional para el tratamiento de la osteoartritis) con la del Harpagofito. La mejoría de ambos grupos de pacientes (a los que se les suministró el Harpagofito y la Diacereína) fue similar, pero el primer grupo experimentó menores efectos secundarios (9).

El Harpagofito se puede encontrar como complemento alimenticio en diferentes formatos (en gotas, cápsulas, en combinación con otros suplementos, etc.), pero se recomienda la dosis de 50 mg al día de harpagósidos, su principio activo.

Advertencias de cara al uso de Harpagofito

  • Las personas con la tensión alta o trastornos del sistema cardiovascular (recomendable tomarlo junto con ajo, debido al efecto regulador de la tensión de este último)
  • Personas con diabetes que estén tomando medicación para bajar la glucosa, ya que el harpagofito puede contribuir a bajar el azúcar en sangre.
  • En caso de úlceras pépticas
  • Piedras en la vesícula
  • Embarazo y lactancia

 

Cúrcuma (Curcuma longa)

Esta planta, con su principio activo Curcumina, goza de enorme popularidad en la actualidad. La Curcumina es protectora de las articulaciones y posee grandes propiedades antiinflamatorias. Existen datos que demuestran su eficacia por encima de los medicamentos convencionales en cuanto a la reducción del dolor y la mejora de la movilidad de la articulación.

La Curcumina es de baja biodisponibilidad, concepto que hace alusión a la cantidad del principio activo que es aprovechado por el organismo para que éste cumpla su función. Esto significa que a la hora de buscar complementos alimenticios de Cúrcuma, hay que asegurarse que éstos sean fórmulas de alta absorción (por ejemplo aquellas que emparejan la Curcumina con otros compuestos naturales como los fosfolípidos para mejorar su asimilación). O que el producto incluya Pimienta Negra, cuyo principio activo, la Piperina, aumenta la biodisponibildiad de la Cúrcuma en un 2,000%.

Además, la Cúrcuma posee acción antioxidante, siendo útil para prevenir el daño oxidativo y algunas enfermedades crónicas como la diabetes.

En la actualidad, se pueden encontrar muchos productos naturales que combinan el Colágeno Hidrolizado, o la Glucosamina y Condroitina, con Curcumina. También se puede encontrar por sí sola, normalmente en cápsulas.

La Cúrcuma puede interferir con medicamentos anticoagulantes, por lo que es recomendable tenerlo en cuenta si se está pensando en tomar este tipo de complementos.

Cambios en el estilo de vida

Como hemos visto, hay un componente relacionado con nuestro estilo de vida, que puede propiciar la aparición de artrosis, o incluso agravarla. Uno de ellos es la dieta, por eso proponemos los siguientes consejos:

Evitar la leche y el gluten

Difíciles de digerir, la leche  y el gluten están involucrados en los estados inflamatorios y en la aparición de la permeabilidad intestinal, lo que dificulta la función defensiva del intestino y que es además fuente de inflamación crónica.

Concretamente, el gluten es fuente de “Productos de Glicación Avanzada” (AGE), que son unos compuestos tóxicos para el organismo. El gluten contiene además una molécula llamada lectina con un rol “proinflamatorio crítico en la degeneración del cartílago (10) y la desorganización de los condrocitos (células que fabrican el cartílago)(11)” .

Por otro lado, la intolerancia a la lactosa, con un porcentaje alto entre los adultos, también favorece las disfunciones articulares.

Otras recomendaciones de cara a la dieta

También, existen recomendaciones de cara a cómo se deben cocinar los alimentos; se recomienda no someter a los alimentos a temperaturas demasiado elevadas (no superiores a 180 grados), marinar los alimentos antes de asarlos y cocinar al vapor. Todo ello evitará la glicación (reacción tóxica que genera los AGE y con probados efectos en la degradación del cartílago y la inflamación de la articulación). También se recomienda aumentar el consumo de verduras crudas, evitar los alimentos procesados y grasas refinadas.

Practicar deporte o realizar una actividad física

El movimiento favorece la circulación del líquido sinovial que protege el cartílago, aportando los nutrientes necesarios y facilitando la evacuación de sustancias de desecho en la articulación.

Por eso, conviene encontrar una actividad física que se adapte a las condiciones de cada persona (se tenga o no artrosis) y que no ponga excesiva presión sobre las articulaciones, evitando movimientos repetitivos y que puedan dar lugar a traumatismos.

Controlar el exceso de peso

Está comprobado que un exceso en el peso corporal, es un factor determinante en la aparición y progresión de la artrosis. Esto es debido a que el sobrepeso ejerce una presión excesiva sobre las articulaciones (especialmente en rodilla y cadera), y contribuye a crear un estado inflamatorio crónico con efectos negativos sobre los condrocitos.

Conclusión

La artrosis es una enfermedad de la que no existe cura actualmente. Sin embargo, existen maneras naturales de controlar síntomas como el dolor y la hinchazón, y de combatir la degeneración del cartílago. Un estilo de vida saludable, que contemple una dieta no inflamatoria, así como la práctica de ejercicio, son fundamentales para mantener a raya la enfermedad. También, existen complementos alimenticios que pueden ayudar en la inflamación, el dolor y a detener la progresión de la enfermedad. Recuerda que los suplementos responden a la situación individual de cada uno y que existen profesionales que pueden ayudarte.

 


Referencias

(1) https://www.saludnutricionbienestar.com/artrosis-remedios-contra-el-dolor-la-inflamacion-y-sin-efectos-secundarios/

(2) Pavelka K., Gatterova J., Olejarova M., Machacek S., Giacovelli G., Rovati LC. Glucosamine sulfate use and delay of progression of knee osteoarthritis: a 3-year, randomized, placebo-controlled, double-blind study. Arch Intern Med 2002 Oct 14; 162(18): 2113-23. 29.

(3) Singh JA, Noorbaloochi S, MacDonald R, Maxwell LJ. Chondroitin for osteoarthrisis – The Cochrane Library DOI: 10.1002/14651858.CD005614.pub2

(4) Hochberg MC, Martel-Pelletier J, Monfort J, et al. Combined chondroitin sulfate and glucosamine for painful knee osteoarthritis: a multicentre, randomised, double-blind, non-inferiority trial versus celecoxib. Ann Rheum Dis 2015. Published Online First: 14 Jan 2015. doi: 10.1136/annrheumdis-2014-206792 doi: 10.1136/annrheumdis-2014-206792.

(5) Qurratul-Ain Dar, Eric M. Schott, (…) Michael J. ZuscikDaily oral consumption of hydrolyzed type 1 collagen is chondroprotective and anti-inflammatory in murine posttraumatic osteoarthritis. doi: 10.1371/journal.pone.0174705

(6) Bruyère O, Zegels B (…) Reginster JY. Effect of collagen hydrolysate in articular pain: a 6-month randomized, double-blind, placebo controlled study. DOI: 10.1016/j.ctim.2011.12.007

(7)Hankenson KD1, Watkins BA, Schoenlein IA, Allen KG, Turek JJ. Omega-3 fatty acids enhance ligament fibroblast collagen formation in association with changes in interleukin-6 production.

(8) Vitamin D contributes to normal absorption/utilisation of calcium and phosphorus. EFSA journal number: 2009; 7(9):1227

(9) Harpagofito: https://www.webmd.com/vitamins/ai/ingredientmono-984/devils-claw

(10) Schünke M, Tillmann B, Brück M, Müller-Ruchholtz W. Lectin-binding in normal and osteoarthrotic articular cartilage from STR/1N-mouse knee joints. Virchows Arch B Cell Pathol Incl Mol Pathol 1988; 54(6): 327-33.

(11) Toegel S, Harrer N, Plattner VE, Unger FM, Viernstein H, Goldring MB, Gabor F, Wirth M. Lectin binding studies on C-28/I2 and T/C-28a2 chondrocytes provide a basis for new tissue engineering and drug delivery perspectives in cartilage research. J Control Release 2007 Jan 22; 117(1): 121-9. Epub 2006 Oct 6